Publicado el: Lun, nov 12th, 2012

“mi mamá me decía que me moriría de hambre”

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"Estamos en una sociedad donde los rituales se han perdido muchísimo: el ritual de ir a la iglesia por ejemplo, sea cual sea tu religión ya la gente no va a la iglesia;  el ritual del enamoramiento: será que me atiende o no me atiende;  ya eso se perdió porque ya tú sabes si leyó o no el PIN y de los pocos rituales que todavía siguen estando allí es el de ir al cine: comprar la entrada, hacer  la cola para las cotufas, sentare en una sala completamente  oscura con mucha gente; reírte al mismo tiempo que 200 o 300 personas, asustarte al mismo tiempo que 400 personas eso es algo mágico y es algo que yo dudo que se vaya a perder."

Luis Álvarez sueña con llegar a ser alguien de renombre en el mundo del cine nacional.

El mundo del cine está lleno de magia, en especial para aquellos que tienen el trabajo de elaborar todo para llevar a cabo la puesta en escena. Pues para disfrutar de una buena producción, se requiere del trabajo arduo en  conjunto de  la dirección, producción y guionistas.

El equipo de Contra el Reloj tuvo el placer de  entrevistar a Luis Álvarez,  mejor conocido como "Luis Bond", quien se define a sí mismo  como: "un cinéfilo que hace cine".

Luis, de 27 años de edad, es egresado de la Universidad Santa María como comunicador social, donde actualmente imparte clases de distintas cátedras como: guion de cine, producción de comerciales y taller de cine -materia que fue abierta por su propia iniciativa- También, es profesor de la Universidad Monte Ávila de introducción a la imagen y teoría y practica del cine.

Lleva dos años siendo crítico de cine en el programa Secuenciados en 92.9 FM, los jueves al medio día. Anteriormente, estuvo dos años en La Mega los sábados por la mañana. Además de esto, tiene una productora llamada Tramoyero Films, donde trabaja como director y productor en la parte creativa haciendo comerciales. Hace trabajos de edición y producción como Freelance, ha trabajado en cuatro cortometrajes y muy pronto disfrutaremos de sus críticas de cine en la revista USEX.

 

¿Hoy en día la idea de hacer cine sigue teniendo la misma necesidad con la que partió?

-Hoy día, sigue siendo la misma necesidad, cuando yo me enamoré del cine estaba en cuarto semestre, y desde ese entonces, hasta ahorita, no he parado. De hecho, es muy cómico; porque cuando arranqué en todo este tema mi mamá me decía “te vas a morir de hambre” y paradójicamente, como del cine, porque doy clases de cine, trabajo en publicidad -que tampoco es algo que está muy desligado del cine, ya que es el mismo lenguaje- lo único que cambia es que ya no hacemos una película si no, un corto que dura 30 segundos. Sí, sigue siendo la misma necesidad, creo que mientras más pase el tiempo,  “más accesible” es  la producción: por las cámaras y porque todo se ha abaratado muchísimo, más ganas hay de hacer las cosas.

¿A qué se debe que en la actualidad se hacen más filmes de carácter comercial y ficticio y no clásico como en sus inicios?

-Gracias al internet ha existido una proliferación de todo lo que eran las películas, en los 60', alguien hacia una película en La India y eso no llegaba aquí, ahorita alguien hace una película en La India y ya mañana todos lo podemos descargar por internet, de manera ilegal o de manera legal comprándola por tiendas electrónicas. La cosa es, que el internet ha roto todas las barreras en cuanto a películas, y al existir más películas evidentemente la competencia es mayor y vamos a decir que Hollywood apuesta por lo seguro. “para que voy a sacar un nuevo superhéroe si sé que puedo sacar secuelas de Termineitor y voy a romper taquilla de nuevo”, porque ya tengo una generación de personas viendo Termineitor. Además,  con la democratización de todos los espacios, cualquier persona puede llegar con 2500 Dólares -que es su cupo Cadivi- comprar una cámara, unas luces y hacer una película. Hay millones de escenas de películas que están hechas con pocos recursos y han pegado; han quedado mucho mejor. Eso ha hecho que cada día veamos más películas, porque antes, el que hacia una película tenía que estar apadrinado por FOX y tener 40 millones.

¿Una producción comercial asegura  la calidad de una película?

-No, no. De hecho últimamente eso es una de las cosas que le está pegando mucho a Hollywood, que se están gastando toda la plata del mundo en películas y no están recuperando mucho. Lo que siempre va a cautivar, va a ser una buena historia; una historia contada desde el corazón. Se hace y se escribe desde el corazón; se hace queriendo tocar alguna tecla en el público. Películas comerciales, como los Blokcbusters solo van pendiente de hacer plata no de trascender y efectivamente funcionan para hacer plata, pero la gente los olvida.

¿Es necesario tener un aspecto físico perfecto para hacer películas?

-Lo que pasa, es que hoy en día se han establecido ciertos cánones de belleza, toda la gente que,  por ejemplo, hace películas procura no romperlos, porque una cara bonita te garantiza público. Yo creo que hay cine para todo el mundo, pero lamentablemente lo que llega acá a Venezuela, y a algunas partes del mundo, lo que quieren es recoger plata; porque es un tiro al piso colocar a Scarlett Johansson, que es hermosa, en vez de agarrar a alguien completamente “ramdom” que no sea bonito y hacer con él una historia.

  ¿Qué género cinematográfico podría ubicarse entre lo más vendidos en cartelera?

 -Siempre lo que va a ser más vendido va a ser la acción y el terror. De hecho, nunca faltan en cartelera. La comedia también tiene muy buena venta, lo que pasa con la comedia es que es muy absoluta; te da risa o no te da risa. Por eso no vamos a ver comúnmente comedia.

 ¿En su opinión cuál fue la mejor época para el mundo cinematográfico?

-¡Guao! Cada época tuvo su encanto, pero si me preguntas, yo diría que la época de la Nueva Ola;  entre los años 50 y 60, porque fue la época donde se rompieron todas las reglas para hacer cine y se creó la narrativa cinematográfica  que hoy en día conocemos.

A finales de la II Guerra Mundial el cine estuvo a punto de desaparecer por el realce de la televisión ¿Con los avances tecnológicos de hoy, se corre el riesgo de que el cine se extinga?

-Yo creo que el cine no se va a extinguir nunca, dudo que desaparezca el ritual de ir al cine, quizás va a haber menos cines y más descargas por internet, pero el acto cinematográfico siempre va a ser el mismo. La veas en la pantalla de tu computadora o la veas en una sala enorme; uno apaga las luces, busca las cotufas, algo de comer y se sienta y se abstrae del mundo. Eso, yo creo que son una de las pocas cosas que van a quedar.

¿Cuál es la madurez del cine en Venezuela?

 -En Venezuela estamos como que en un estado embrionario. Tuvimos una época brava; que fueron los años de los 60' y 70'. Todo el mundo iba al cine, donde las películas venezolanas le ganaban en cartelera a Tiburón o a Rocky, pero ya eso no nos está ocurriendo. En los últimos años ha existido un impulso un poquito mayor para que el cine venezolano crezca, pero todavía a nivel narrativo estamos en pañales. ¡Todavía nos falta!

Venezuela tiene alrededor de cincuenta producciones entre cortometrajes, largometrajes y documentales. La mayoría realizados en tiempo de opresión política ¿Hay algún patrón que se relacione con este hecho?

Estamos viviendo todo un hecho social y un hecho político. Hay momentos donde se ha interesado darle plata al cine y momentos donde no, aquí en 8 años no se hizo una película, eso es algo súper grave, no ocurre en ningún otro lado. En los últimos 7 años de gobierno, se ha creado una especie de continuidad, pero eso no es sinónimo de calidad, solo estamos haciendo más películas.

-Una producción parte de un buen guión de una idea que tiende a generar conflicto ¿De dónde saca usted sus ideas para escribir?

¡Guao! (risas) Todas las ideas de  todos los guiones que yo he escrito,  tienen que ver con temas que me  importan, problemas entre parejas,  problemas entre amistades,  problemas que he vivido de manera  tangencial o de manera directa. Creo que mas allá de que sean buenos o malos, lo que debería buscar cada cineasta, es esa visión particular. Si lo que te interesa es escribir sobre  gente que corre desnuda, escribe sobre eso, pero haz algo que te interese. Parte de las cosas que nos está comiendo en nuestro cine es gente que está escribiendo cosas que no le interesan por el simple hecho de que me van a dar plata o por el hecho de figurar.

¿En qué producciones ha trabajado recientemente?

Lo último que estoy haciendo, es un video para una blindadora que se llama Blindoteka, es el segundo video que estoy haciendo para ellos en menos de un año; están fascinados con nosotros. Voy a participar en la preproducción de una banda que se llama Bioshaft, también estoy grabando el making off de un disco de una banda, además, estoy cotizando un par de proyectos de comerciales.

Tres películas que usted considera que todos deberían ver:

Old boy de Chan-wook Park

Memento de Christopher Nolan

Annie Hall de Woody Allen

 

Puedes seguir a Luis Álvarez por su cuenta en Twitter @luisbond009

 

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