Publicado el: Lun, dic 3rd, 2012

Paulo Coelho habla acerca de su nuevo trabajo literario

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Paulo, siempre te has distinguido por mezclar en tus libros la realidad y la ficción. ¿Qué es realidad y qué es ficción en El manuscrito encontrado en Accra?                                                        

Existen mil maneras de interpretar la realidad. Distinguir realidad y ficción no solo es difícil para el escritor, sino para cualquiera. Vivimos bajo un bombardeo de informaciones que creemos ser verdad cuando muchas veces pueden ser ficción. El manuscrito encontrado en Accra está basado en valores, y los valores nunca son ficción. Trascienden los tiempos. El libro no pretende explicar ni describir valores, sino ver cómo las preguntas que teníamos hace mil años siguen vivas, cómo habrían sido explicadas hace mil años y cómo son explicadas hoy.

La Indeseada de la Gente, la muerte, está muy presente en este libro. ¿Tiene eso alguna relación con el susto que te llevaste por un problema de salud el año pasado?

Cuando el médico me dijo, el 30 de noviembre de 2011, que iba a morir, que la Indeseada de la Gente iba a llegar, no tuve mucho tiempo para pensar. Me operaba en ese momento o moría. Dos días después, me sometí a un cateterismo. La noche anterior desperté y pensé: “¡Carajo, si voy a morir, voy a morir feliz! La Indeseada de la Gente llegó y, como dice el poema de Manuel Bandeira, encontró la casa limpia, la mesa puesta, cada cosa en su lugar. Viví todo lo que tenía que vivir. Siempre fui más allá de mis límites. Tuve una juventud espectacular, porque coincidió con la época hippie, totalmente diferente al hoy, donde las personas son mucho más prudentes. Fui absolutamente imprudente, lo que considero una cualidad. A mi lado duerme la mujer que amo y amaré siempre. Me casé con ella hace 33 años, pasé más de la mitad de mi vida con ella. Y, finalmente, logré tener éxito en lo que yo soñaba: ser escritor. Entonces, si la Indeseada de la Gente viniera mañana, será bienvenida”.

El manuscrito encontrado en Accra trata sobre los valores que mueven nuestras vidas. ¿El Copta es tu alter ego? ¿Sus palabras son tu legado?

Las palabras del Copta no son mi legado, mi legado es mi obra entera. Pero sí, el Copta es mi alter ego, solo que más sabio que yo, no tengo toda esa sabiduría. Cuando el escritor escribe, entra en un trance, se conecta con lo que llamo en El Alquimista “el alma del mundo”. Y este libro es un homenaje a Khalil Gibrán y a un libro ya olvidado, infelizmente, que es El Profeta.

Las frases y expresiones de Manuel Bandeira, de Shakespeare y de la Biblia aparecen en El manuscrito encontrado en Accra. ¿Son lecturas recurrentes para ti? ¿Qué libros no salen de tu mesa de noche?

Lo que no sale de mi mesa de noche es mi Kindle. En él hay cosas que siempre releo, como Jorge Luis Borges y la Biblia. También me gusta mucho William Blake. Soy partidario de que leas un libro y después lo dejes “viajar”. Cuando veo un libro mío usadísimo, me da una enorme alegría, porque sé que fue leído por varias personas. Tengo pocas lecturas recurrentes, pero leo mucho. Para mí, leer es uno de los grandes placeres de la vida.

Como la Jerusalén del manuscrito, el mundo de hoy vive una crisis financiera y de valores éticos y morales. ¿Cómo responderías a la pregunta de la contraportada de tu libro: Cuáles son los valores que quedan después de que todo ha sido destruido?

El único valor que debe permanecer es el coraje. Cuando no se tiene coraje, se buscan otros valores que abordo en el libro. Cuando decidí escribir El manuscrito encontrado en Accra, pensé en cómo hoy en día ya nadie tiene coraje, nadie se atreve y todos se conforman. No “compro” mucho lo de las crisis financieras y de valores éticos y morales. Creo que es justamente porque existe tanto miedo de atreverse que las personas son más conservadoras y rígidas, no importa si son cristianas, judías o musulmanas. En el fondo, el mundo está caminando hacia un fundamentalismo religioso. Existe una ley judaica que dice: “No hagas a tu vecino lo que no quieres que tu vecino te haga a ti”. Ese es el gran valor moral y ético que debe ser respetado, es la regla de oro. Al usar a Jerusalén como escenario del libro, quiero mostrar que es perfectamente posible convivir con el vecino sin tratar de imponer valores.

Actualmente eres uno de los autores que mejor se relaciona con el mundo digital y sus oportunidades. Tu libro, por otro lado, trata de la tradición oral, inmortalizada después en un pergamino. ¿Crees que lo antiguo y lo nuevo pueden convivir cuando se trata de comunicación? ¿Cómo visualizas el futuro del libro?

El futuro del libro pasa por otras plataformas. Quiero decir, existirá el soporte electrónico, existirá el soporte de las redes sociales, tendremos muchas formas de escribir. Pero el libro nunca dejará de existir. Hoy en día, el escritor tiene una gama de posibilidades mucho mayor, que deben ser exploradas y que no lo están siendo. O mejor, están siendo exploradas por personas a las que llaman nerds, mientras que los intelectuales se la pasan reclamando la muerte de la lectura, lo cual no es ninguna novedad, porque ellos siempre reclamarán lo mismo. Es necesario tener curiosidad, la inocencia de la que habla William Blake, de ver las cosas como nuevas. Cuando descubrí la red social, me dio un inmenso placer y se volvió un instrumento muy útil. Entonces, lo antiguo y lo nuevo no solo pueden convivir, sino que son inseparables. Las nuevas tecnologías y las tradiciones orales pueden y deben convivir. Procuro alimentar mis blogs y mis posts con las historias que aprendí, de la infancia hasta hoy, lo cual es la mejor manera de transmitir cualquier pensamiento. La literatura pasa por un cambio de estilo radical. La mayoría de los llamados intelectuales consagrados no está viendo eso. Me sorprendió una reciente entrevista de Umberto Eco diciendo que estaba en contra el iPad hasta que se compró uno y se enamoró. Creo que es miedo a lo desconocido, no solo en relación a la tecnología, sino a muchas otras cosas. La gente tiene que permitirse tener esa inocencia, ese deslumbramiento o, para usar una expresión de Manuel Bandeira, ese alumbramiento.

El Copta dice que “Perder una batalla, o perderlo todo, nos trae momentos de tristeza. Pero cuando estos pasan, descubrimos la fuerza desconocida que existe en cada uno de nosotros”. ¿Qué derrota fue más transformadora para ti?

La derrota que más me motivó fue creer que nunca iba a escribir, que nunca realizaría mi sueño. En aquel momento, a los 39 años, yo era un hombre derrotado, pensaba que había soñado lo imposible. Aquel fue mi momento de derrota. Después hice el Camino de Santiago y pasé por una transformación radical. Llegué a Santiago de Compostela y pensé dos cosas: primero, el camino no acaba aquí, comienza aquí; segundo, voy a quemar todas mis naves y me voy a dedicar a escribir. Si va a dar o no resultado, no lo sé, pero no puedo ser un hombre derrotado como lo era al comenzar este camino. Y, gracias a Dios (Dios es el Dios de los valientes), logré llegar adonde llegué. Pero todavía falta mucho, no he llegado al final de mi camino. Creo que el final del camino de un escritor es cuando muere. Él tiene siempre un nuevo libro que escribir.

En el manuscrito, el griego nos habla también de la belleza y de los desafíos de los nuevos paisajes cuando tenemos el valor de cambiar. ¿Qué desafíos te mueven todavía?

El desafío básico que tengo es escribir un nuevo libro. Pero como escribo uno cada dos años, tengo otros desafíos, como vivir mi vida de acuerdo con los valores que juzgo pertinentes, como la simplicidad y el desprendimiento, pero al mismo tiempo tener la alegría de hacer lo que quiero hacer. En el fondo, las cosas que me dan más placer son baratas o completamente gratuitas, como caminar o practicar con el arco y la flecha. Mi desafío es despertar siempre con una nueva pregunta en la mente, alegre, contento de estar vivo, y no pensando que no tengo nada que hacer o que ya no tengo desafíos o que tengo demasiados. Los desafíos surgen a cada día, y cada día los resuelvo.

Copta define el éxito como “poder irte a la cama cada noche con el alma en paz”. Y para ti, ¿qué es el éxito?

El éxito es eso: ir a la cama cada noche con el alma en paz. Es poder encontrar a la Indeseada de la Gente y decir: “libré el buen combate y mantuve la fe, hice las cosas que quería hacer, hice con toda intensidad lo que debía hacer. Erré mucho, acerté mucho, pero la Indeseada de la Gente tocó a mi puerta y mi alma estaba en paz."

Fuente: Prensa Nobel Libros

 

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