Caraqueños asistieron el domingo 30 de junio a la Plaza Los Palos Grandes, donde se realizó la culminación del Festival Vive la Danza. Muchísimas personas esperaban ansiosas a las siete de la noche para ver el espectáculo, y disfrutar de la danza.
 
Las cámaras, luces, música y escenografía, estaban listas y a la espera de que salieran los bailarines, el equipo de organizadores corría de un lado para otro atentos ante cualquier novedad que pudiera presentarse, sin embargo el evento inició y culminó con éxito.
 
El pavimento aún se encontraba mojado, por las lluvias que humedecieron la tarde, sin embargo la noche se mantuvo serena y acogió al público. Hubo una prueba de luz, azul y violeta, que ya daba señales de que arrancaría el festival, hasta que salieron los bailarines con un vestuario blanco y otro detalle más los acompañaba, un cuatro, este grupo mostró una propuesta innovadora, al terminar de bailar cada pieza coreográfica, tocaban el instrumento musical, varios de los bailarines, lo que representaba un mezcla extraña, pero al mismo tiempo un balanceo entre música y danza. 

 
Poco después se presentaron tres bailarines más, quienes hicieron vivir la danza, invitando al público a que subieran sus manos, se estiraran y comenzaran a sentir los movimientos en cada una de sus articulaciones, luego siendo un poco más osados tomaron a varias personas y las involucraron a la coreografía. También se mostró una danza poética, dos bailarines que llevaban puesto, camisones blancos, dejaban escurrir sus cuerpos en las escaleras de la plaza y a la vez leían poesía, imprimiéndole a la noche un toque romántico. Cada grupo de baile, mostró que la danza es una representación artística, que se conforma de muchos elementos, música, baile, poesía, instrumentos.
 
El festival con sus tonalidades, algunas tenues, otras estridentes, hizo vivir la danza en un espectáculo gratuito, de excelente producción coreográfica y escenográfica, que logró dejar a los espectadores, con el apetito de volver a disfrutar de estas actividades, cada mes y en cada calle del país. ¡Vive la danza!